Seis partidos en el día, con Brasil como figura estelar, una sorpresa marroquí casi frustrada por Haití, y Sudáfrica dando el gran golpe de la noche.
Suiza 2-1 Canadá
Los suizos ganaron con incomodidad. Dos goles en el complemento inicial —al 46 y al 57— les dieron una ventaja que pareció cómoda hasta que Canadá despertó. Con 13 remates en total y una presión sostenida en el segundo tiempo, los canadienses descontaron al 76 y pusieron a temblar a Suiza hasta el final. El partido estuvo más peleado de lo que el marcador sugiere.

Bosnia y Herzegovina 3-1 Qatar
Bosnia fue superior desde el arranque. Dos goles en los primeros 35 minutos —al 29 y al 34— pusieron el partido prácticamente resuelto. Qatar reaccionó antes del descanso con un tanto al 42, pero fue solo un espejismo. En el 80, Bosnia cerró la cuenta con el tercero. Edin Džeko encabezó el ataque balcánico en lo que fue una actuación sólida del equipo europeo, con 15 remates y dominio territorial.

Escocia 0-3 Brasil
Brasil fue letal desde el minuto 7. Un gol tempranísimo en el primer tiempo, otro sobre el cierre del primer período al 45, y un tercero al 60 que mató cualquier ilusión escocesa. 21 remates totales de la Canarinha, con Vinicius Junior y Matheus Cunha en punta de lanza. Escocia tuvo algo —11 remates, 7 córners— pero con Alisson en el arco no hubo forma. Brasil avanza con paso firme y una diferencia de gol cada vez más contundente.
Marruecos 4-2 Haití
El partido más entretenido de la jornada, y el más improbable. Haití abrió el marcador al 10, Marruecos empató al 39, Haití volvió a ponerse arriba al 43, y Marruecos volvió a empatar sobre el final del primer tiempo al 45. Un partido de ida y vuelta que terminó de definirse recién en el 78 y en el 89 con los goles marroquíes que cerraron un 4-2 dramático. Hakimi, El Kaabi y compañía tardaron más de lo esperado en doblegar a una Haití que compitió con dignidad y sorprendió al mundo.

República Checa 0-3 México
El Tri llegó tarde pero llegó seguro. Los tres goles cayeron en el segundo tiempo —55, 61 y 90— en lo que fue un partido sin mayores complicaciones una vez que México encontró el camino. Chequia tuvo la pelota pero no la convirtió en peligro real: apenas 1 remate al arco en todo el partido. México mostró eficacia y solidez defensiva, con Santiago Giménez entrando desde el banco como habitual puntal ofensivo.

Sudáfrica 1-0 Corea del Sur
La sorpresa de la noche. Corea del Sur dominó la posesión con un 69% y generó más ocasiones que su rival, pero Sudáfrica fue más efectiva donde importa. El único gol llegó al 63 y los Bafana Bafana sostuvieron el resultado con orden defensivo y valentía. Ronwen Williams fue figura en el arco. Una victoria que manda un mensaje claro: el grupo sudafricano no viene de paseo.


