Arabia Saudita confirmó que misiles balísticos lanzados desde Irán impactaron en las cercanías de Riad y en la región oriental del país durante la última escalada regional. El Ministerio de Asuntos Exteriores saudí informó que los sistemas de defensa aérea interceptaron los proyectiles antes de que causaran víctimas directas en la capital.
El gobierno calificó el ataque como una “agresión brutal” y una violación de su soberanía, advirtiendo que se reserva el derecho de responder. Riad también condenó los lanzamientos iraníes contra Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Qatar, Kuwait y Jordania, señalando que la escalada compromete la estabilidad regional.

Aunque Arabia Saudita no ha anunciado su incorporación formal a la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel, la coordinación defensiva con el CENTCOM se ha intensificado tras el ataque. El Reino mantiene oficialmente su postura de no permitir el uso de su territorio para operaciones ofensivas, pero ha elevado al máximo su estado de alerta y cooperación táctica en materia de interceptación y defensa aérea.

